Al norte de Tenerife lo envuelve una atmósfera señorial, lo viste una arquitectura tradicional, y lo engalanan los muchos pueblos que serpentean por las montañas bajo la figura omnipresente del Teide. Tenerife Norte encarna mejor que nadie la idiosincrasia de la isla. Es una zona de Tenerife donde el verde es protagonista, de costa brava y playas bañadas en arena volcánica.

El norte de Tenerife es un rincón de la isla lleno de simbolismo. Aquí se encuentra el Valle de La Orotava, con uno de los cascos históricos mejor conservador de las Islas Canarias; el Drago de Icod, testigo vivo de siglos de historia; el caserío de Masca, que parece colgar de las montañas; la fauna que deambula por Loro Parque, la flora que brilla en El Botánico, y el faro de Punta de Teno que anuncia el fin de la isla.

El norte de Tenerife está llenos de secretos por descubrir, y sus localidades más populares son Puerto de la Cruz, La Orotava, Garachico y Buenavista. Pero el norte es mucho más, abarcando 14 de los 31 municipios que componen la isla: Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, La Victoria, Santa Úrsula, Puerto de la Cruz, Los Realejos, San Juan de la Rambla, La Guancha, Icod de los Vinos, Garachico, El Tanque, Los Silos y Buenavista del Norte.

Playas y piscinas naturales

En la costa norte de Tenerife se suceden las playas salvajes, sin muchos servicios y muy poco frecuentadas por turistas. En esta zona de la isla predomina la arena volcánica y un oleaje de moderado a fuerte.

Son en su mayoría playas aisladas, algunas de ellas de difícil acceso, ideales para aquellos que busquen alejarse del bullicio de otras zonas de la isla. Perfectas para aquellos que busquen tranquilidad. Las playas más populares de la zona son El Bollullo y Playa Jardín, seguramente las playas más turísticas del litoral norte de Tenerife.

Además, el norte de la isla cuenta con una impresionante colección de piscinas naturales, algunas acondicionadas para el baño, como las piscinas de Garachico, y otras 100% naturales y algo peligrosas.