Sólo hay dos formas de entrar y salir de Tenerife, como es lógico en una isla: en barco o en avión.

Los más común es hacerlo en avión. La gran mayoría de quienes llegan a la isla lo hacen por este medio. Existen vuelos directos hacia la isla desde casi cualquier punto del continente europeo. Para vuelos desde otras partes del mundo es posible que haya que realizar alguna escala.

Quienes llegan en barco normalmente lo hacen, o bien desde ferrys que parten desde otras islas del archipiélago, o bien mediante cruceros que atracan en los puertos de la isla.